Violencia, destrucción y saqueos en las marchas

La violencia de las turbas: Violación a los DDHH de los chilenos

Los Derechos Humanos, de acuerdo con los pactos firmados por Chile, están garantizados para todos los ciudadanos de un país, sean estos nacionales o extranjeros.

Partiendo de esta premisa se hace por lo menos curioso el principio del Instituto de Derechos Humanos creado bajo el Gobierno de Ricardo Lagos, que indica que vela por los derechos de las personas cuando estos son atropellados por agentes del Estado, pero no tienen injerencia sobre los abusos de particulares contra el resto de la ciudadanía. Muchos arguyen que estos derechos están garantizados por la Ley y la Constitución. Sin embargo desde el momento que se crea una organización como el INDH para velar por dichos derechos, debe supervisar que ningún tipo de derecho humano sea violentado por ningún tipo de organización, ente estatal, empresa o privado. De otra forma estamos en presencia de discriminación por parte del mismo organismo que se supone debe supervisar que este principio fundamental de igualdad sea para todos y no solamente para algunos ciudadanos.

A la luz de las situaciones que hemos observado con especial interés en estos últimos meses ha quedado claramente establecido por «el sistema» que los Derechos Humanos sólo están siendo vigilados para las acciones que ejercen agentes del Estado sobre los ciudadanos que cometen delitos (o no). Entonces deberemos centrarnos en este principio viciado, donde los DDHH definitivamente no son garantía para todos, sino sólo para aquellos que se han sentido atropellados por Carabineros, Militares o quienes les entregan las órdenes de salvaguardar el orden público.

En este escenario sí nos es posible acudir al INDH y presionar al Gobierno y al propio Instituto para que vele por los derechos de todos. Desde el momento en que el Estado no es capaz de garantizar la seguridad, tranquilidad, paz, derecho al desplazamiento libre, al trabajo, a estudiar, al empleo, dado que ha quitado prácticamente todas las atribuciones a las fuerzas de orden permitiendo que todas estas libertades sean secuestradas por los grupos violentistas en las calles, entonces el Estado está violando nuestros Derechos Humanos y el INDH debe actuar para que estos sean reestablecidos en el más corto plazo y con urgencia. Lo mismo ocurre para los militares y carabineros que han visto seriamente dañada su integridad, honra y seguridad física ante los reiterados ataques violentos de los que son objeto.

Es una paradoja, sí. Sin embargo debemos mantener la claridad de la situación y no permitir que cualquier persona se sienta por sobre los ciudadanos que queremos un Chile mejor, pasando a llevar todas nuestra libertades con violencia, destrucción y causando miedo día tras día a la población.

El Gobierno debe tomar nota de esto, y el INDH replantearse seriamente la forma en que está violando sus propios principios al no salvaguardar los derechos de todos los ciudadanos.

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